Imagen: Apple
El MacBook Neo, el portátil de entrada de Apple, podría tener un problema de longevidad en su almacenamiento, según recoge TechPowerUp a partir de una prueba del canal de YouTube UFD Tech. El equipo, lanzado en marzo de 2026 con chip A18 Pro y 8 GB de memoria unificada en su configuración base, se queda sin memoria con frecuencia y recurre al archivo de intercambio del SSD. Ese vaivén de escrituras, según la prueba, consume una parte considerable de la vida útil del disco en muy poco tiempo, y el SSD del Neo va soldado: no se puede cambiar.
Casi 900 GB escritos en tres horas de uso normal
UFD Tech empezó por medir la resistencia del SSD con una herramienta de desgaste. La unidad de 256 GB había consumido en torno al 5 % de su vida útil tras 20 TB escritos, lo que proyecta una resistencia total de unos 414 TB. La de 512 GB, que Apple vende con 16 GB de memoria unificada, arrojó una proyección de alrededor de 1.521 TB, entre dos y tres veces más.
La segunda parte de la prueba consistió en usar el portátil durante un día como un equipo básico: Chrome para buscar información y leer, y WhatsApp y Discord para comunicarse. Con ese uso, y solo por el intercambio de memoria al agotarse los 8 GB, el MacBook Neo escribió «casi 900 GB» en el SSD en apenas tres horas, según el canal.
Unas 1.400 horas de vida útil en el modelo de 256 GB
Cruzando las dos cifras, TechPowerUp calcula que, con una resistencia estimada de 400 a 420 TB, el SSD del modelo de 256 GB duraría unas 1.400 horas de uso continuado como portátil de productividad básica, es decir, unos 58 días de funcionamiento ininterrumpido. El modelo de 512 GB, gracias a su mayor resistencia, se iría a unas 5.000 horas de uso constante antes de agotar su vida útil nominal.
Conviene matizar estas cifras. El propio medio advierte de que el desgaste variará mucho según el uso de cada persona, y de que la vida útil nominal de un SSD no marca el momento exacto en que la unidad deja de funcionar: muchas siguen operativas bastante más allá de lo que indica el fabricante. Aun así, la prueba pone sobre la mesa la dependencia del intercambio de memoria que impone una configuración de 8 GB, algo que el sistema hace de forma continua sin que el usuario lo vea.
El SSD va soldado: si se agota, la reparación es cara
Lo que convierte el dato en un problema real es que el almacenamiento del MacBook Neo no es reemplazable. En un portátil con SSD M.2 convencional, agotar los ciclos de escritura se resuelve comprando otra unidad. En el Neo, la memoria flash forma parte de la placa: cuando termine de consumir sus ciclos, la reparación será bastante más cara que un disco nuevo y, con toda probabilidad, habrá pérdida de datos, tal y como señala TechPowerUp.
Es un asunto que va más allá de este modelo. Apple lleva años vendiendo Mac con memoria y almacenamiento fijos, y el debate sobre cuánto sufre el SSD cuando la RAM se queda corta reaparece con cada equipo de entrada. La diferencia aquí es que la prueba de UFD Tech pone números concretos a la escritura por intercambio en un uso cotidiano, no en una prueba de laboratorio.
Apple podría subir la memoria a 12 GB con el A19 Pro
Según recoge el mismo medio, Apple parece consciente de que la memoria es el punto débil del MacBook Neo: circulan rumores de que la compañía cambiará el chip por el A19 Pro y elevará la memoria base de 8 GB a 12 GB. De momento es un rumor, sin fecha ni confirmación oficial, pero encaja con el problema que describe la prueba: con más memoria, el sistema recurriría menos al SSD.
Para quien se plantea comprar el equipo, la lectura práctica es sencilla. Si el uso va a ser ligero y esporádico, el desgaste medido por UFD Tech tardará mucho en notarse; si el Neo va a ser el ordenador principal, con navegador y varias aplicaciones abiertas durante horas cada día, la configuración de 512 GB con 16 GB de memoria ofrece un margen muy superior, tanto por su mayor resistencia como porque necesitará menos intercambio.
Escrito por Eloy Andrade





