El MacBook Neo, el portátil de entrada de Apple, ha protagonizado una polémica a raíz de un artículo publicado por TechPowerUp bajo el titular «MacBook Neo Burns Through SSD Cycles At An Alarming Rate». Según recoge la publicación y confirman varios comentarios en su sección de lectores, el equipo habría registrado un desgaste del SSD muy por encima de lo esperado en un uso normal.
La cifra que ha encendido el debate: 900 GB de escritura en tres horas
El dato que más se repite entre los comentarios del artículo es contundente: «900gb of writes in 3 hours», tal y como lo resume uno de los lectores, TheinsanegamerN, que califica la situación de «hysterical» y «far from normal usage». Otro usuario, cfenton, se muestra igual de escéptico: «900GB en tres horas? ¿Qué podría generar esa cantidad de datos? Son 5 GB cada minuto», escribe, dejando claro que la cifra le resulta difícil de creer tal y como se ha presentado.
No es la única voz crítica. Varios lectores directamente ponen en duda que el hallazgo sea representativo de un uso real del equipo, y alguno llega a preguntarse si se trata de puro clickbait, en palabras del usuario Lew Zealand.
Un chip que, según los comentarios, no permite ampliar ni RAM ni almacenamiento
Parte de la discusión gira en torno al propio diseño del equipo. El usuario Dr. Dro apunta que el MacBook Neo monta un chip equivalente al de un teléfono de gama alta, lo que implica que la RAM y el almacenamiento vienen fijados de fábrica y no se pueden ampliar. Esta afirmación contradice directamente a otro comentario, el de MrDweezil, que había sugerido que el problema «se puede solucionar con más RAM o un SSD más grande, ambos baratos y sustituibles por el propio usuario».
Esta discrepancia entre lectores deja en el aire un punto relevante: si el hardware del MacBook Neo es efectivamente fijo, cualquier limitación de memoria o almacenamiento que provoque escrituras excesivas en el SSD no tendría solución posterior por parte del usuario.
Otros usuarios comparan la situación con SSD de portátiles anteriores sin problemas
No todos los comentarios dan por buena la premisa del artículo. El usuario sudothelinuxwizard menciona que «ese usuario francés que hace actualizaciones de Mac mini y Studio» probó dos unidades de 256 GB que siguieron funcionando bien después de 4,5 PBW de escritura, muy por encima de lo que cabría esperar si el problema fuera tan grave como se plantea. El mismo comentario añade que su propio SSD, de gama baja, ronda los 600 TBW «y sigue funcionando».
En la misma línea, Lew Zealand recuerda que numerosos Mac de los últimos años se han vendido con 8 GB de RAM no ampliable sin que se hayan reportado problemas de este tipo, y cita el caso de dos equipos Intel de 2018 y 2019 que, tras años de uso intensivo como máquinas de trabajo, siguen sin errores en el SSD. TheinsanegamerN aporta un dato similar desde su experiencia profesional: miles de portátiles de 8/256 GB en uso desde 2017 con apenas fallos de disco atribuibles a un exceso de escrituras.
El precio y el tipo de uso que defiende Apple para este equipo
Uno de los comentarios, firmado por theonlyrobert, pone el foco en el precio: «A $699 laptop shouldn’t malfunction like this after only 1,400 hours of use», escribe, situando el coste del equipo en Estados Unidos en 699 dólares y el tiempo de uso en el que se habría detectado el problema en 1.400 horas.
Frente a esa crítica, otros lectores insisten en el uso que Apple plantea para el MacBook Neo. Según recogen, el propio artículo original señala explícitamente que se trata de un dispositivo casual, y varios comentarios repiten que Apple lo diseñó específicamente como una alternativa a un Chromebook, no como un equipo pensado para productividad a tiempo completo. Uno de ellos resume la idea así: «no creo que esto vaya a importar en la práctica para el 90% de los usuarios», aunque reconoce que el problema, de existir, sería «teórico».
Qué significa esto para quien se plantea comprarlo
Para alguien que valore el MacBook Neo como equipo de uso ligero, la discusión deja un mensaje claro: si de verdad se le da un uso ocasional, similar al de un Chromebook, la escritura acumulada en el SSD difícilmente se acercará a los niveles descritos en el artículo. El riesgo, según se desprende de los propios comentarios, aparecería solo en escenarios de uso mucho más intensivo de lo que Apple parece haber previsto para este modelo, y ahí es donde la imposibilidad de ampliar RAM o almacenamiento —si se confirma que el chip es fijo, como apunta uno de los comentarios— pesaría más.
Por ahora, la cifra de 900 GB en tres horas sigue sin una explicación clara sobre qué tipo de uso la habría generado, y una parte considerable de los lectores del propio artículo original la recibe con más escepticismo que alarma.





