Microsoft va a simplificar el menú contextual de Windows 11 con la actualización 26H2, prevista para octubre, pero algunos Insiders con acceso anticipado ya han encontrado un problema serio en la implementación, según recoge PCWorld. El rediseño busca acabar con años de acumulación de opciones al hacer clic derecho, pero afecta de forma directa a quienes han añadido acciones propias al menú.
Los usuarios con entradas personalizadas tendrán que activar un submenú a mano
La queja principal viene de quienes han añadido sus propias entradas al menú contextual mediante el Registro de Windows. Con 26H2, esas entradas personalizadas pasarán a mostrarse dentro del submenú «Mostrar más opciones», que además hay que activar manualmente desde la Configuración. Ahora mismo, en cambio, esas mismas entradas aparecen como acciones de primer nivel en el menú, visibles sin ningún paso adicional.
En la práctica, esto significa que acceder a esas entradas será más incómodo que antes del cambio. Si quieres beneficiarte del diseño más limpio, según la crítica recogida, básicamente tienes que renunciar a las entradas personalizadas y al submenú «Mostrar más opciones» tal y como funcionan hoy, o resignarte a un paso extra cada vez que quieras usarlas.
Por ahora no está claro si Microsoft recogerá esta crítica y hará cambios antes del lanzamiento de 26H2. La compañía no ha confirmado ningún ajuste al respecto a fecha de esta información.
El origen del problema: por qué el menú contextual creció sin control
El menú contextual de Windows 11 nació como un atajo cómodo para acciones comunes, pero con el tiempo se ha ido llenando de opciones hasta volverse poco manejable. Microsoft es consciente del problema desde hace tiempo y se ha comprometido a corregirlo. En un WinUI Community Call, una retransmisión en directo, una de las secciones se dedicó a las mejoras que se están explorando para el menú, bajo el nombre de Split Context Menu.
Según explicó la propia Microsoft en esa sesión, el control actual, llamado MenuFlyoutItem, no permite acciones divididas, y esa limitación técnica es la razón por la que el menú ha ido acumulando opciones año tras año. Además, pese a su nombre, el menú contextual de Windows 11 no es realmente contextual: incluye demasiados elementos incluso en situaciones donde muchos de ellos no tienen ningún sentido.
La solución técnica: un nuevo control llamado SplitMenuFlyoutItem
La respuesta de Microsoft es un nuevo control, SplitMenuFlyoutItem, que dará soporte a «agrupaciones y personalizaciones sensibles al contexto» para que el menú se adapte a lo que el usuario ha seleccionado. Con este control, los desarrolladores de WinUI podrán definir acciones primarias y secundarias, lo que abre la puerta a submenús que mejoran el flujo de trabajo y reducen el desorden del menú principal.
De momento no hay fecha para la disponibilidad pública del Split Context Menu. La API todavía tiene que desarrollarse y, previsiblemente, pasará después por pruebas con los Windows Insiders antes de llegar a todo el mundo.
A quién afecta este cambio y a quién no
Quien tiene que preocuparse por este cambio no es el usuario medio que solo usa las opciones básicas de copiar, pegar o compartir, sino quien ha añadido acciones propias al menú contextual mediante el Registro de Windows: administradores de sistemas, desarrolladores y usuarios avanzados que dependen de herramientas de terceros integradas ahí para su trabajo diario.
Si usas herramientas o scripts que añaden acciones al menú a través del Registro, la actualización 26H2 no te dejará verlas en el nivel principal: tendrás que entrar en Configuración y activar manualmente el submenú «Mostrar más opciones» para seguir accediendo a ellas. Para alguien que hace clic derecho varias veces al día sobre esas acciones concretas, ese paso extra no es un detalle menor: convierte lo que antes era un atajo directo en un rodeo con clics adicionales cada vez que se necesita.
Para el resto de usuarios, los que nunca han tocado el Registro ni han instalado utilidades que amplían el menú, el cambio se traduce únicamente en un menú contextual más corto y más fácil de leer, sin ninguna contrapartida que notar. La diferencia entre unos y otros marca quién sale ganando con 26H2 desde el primer día y quién tiene que revisar su flujo de trabajo antes de actualizar el sistema.
Escrito por Eloy Andrade





